Amar a alguien sin haberse enamorado primero

Terapia familiar

Amar a alguien sin haberse enamorado primero

Notapor nueza » Jue, 31 Ene 2013, 00:07

Buenas noches. Agradezco la lectura a todos los usuarios.
Soy una mujer de 27 años y tengo una obsesión, un pensamiento recurrente y repetitivo que no me deja disfrutar mi relación. La situación es la siguiente.

A los pocos días de terminar una hermosa relación de seis años, que terminó por motivos de desgaste e incomprensión, conocí a mi actual pareja, con el que inicialmente tuve una atracción sexual fulminante que era correspondida. Tuvimos un sexo extremadamente intenso en los dos primeros encuentros, y además conectamos especialmente a otros niveles. Después estuvimos unas semanas sin vernos porque él pensaba que yo seguía con pareja y quiso respetarme. Cuando yo le comuniqué mi situación de ruptura, noté una gran ilusión en él y muchas ganas de verme, incluso estuvo apunto de adelantar su regreso de un viaje.

Al regreso el sexo fue tan especial como la primera vez, y le percibí mucho más emocionado. En todo momento yo le hablaba de mi ex novio, de las cosas que quedaban pendientes, etc, nunca le engañé. Él se mostraba comprensivo, y de pronto entendí por qué: me confesó que él se encontraba en la misma situación, pues un mes antes de conocerme su ex novia, con la que tuvo una relación de año y medio que llegó incluso hasta los planes de matrimonio, le había dejado en malas condiciones, demostrando un egoísmo descomunal, estando sólo interesada en los beneficios económicos que la empresa de él le reportaban, y para rematar se había ido de vacaciones con el viaje que habían planeado para los dos prohibiéndole ir a él. Me dijo que tenía mucha rabia, pero que quería seguir viéndome porque le gustaba muchísimo.
Yo, al escuchar eso, sentí que no me merecía la pena estar con alguien con tremenda carga, empecé a verle menos especial, y le propuse una relación basada en el sexo, ya que en ese ámbito le deseaba muchísimo. Además le advertí de que yo no quería ser un clavo que quita otro, ni aunque fuera una noche. Él se lo tomó peor que yo, pero accedió y continuó llamándome.

A partir de ahí comencé mi vida de soltera feliz, me sentía libre y plena. Él me llamaba, me proponía planes, insistía en verme, y le mosqueaba mi actitud de indiferencia más allá del sexo. Se fue de viaje un mes, e incluso a la vuelta continuaba buscándome con la misma actitud persistente.

Durante los siguientes meses surgió una relación indefinida: lo que más nos unía era el sexo, pero nos resultaba inevitable conectar, hablar horas y horas, ayudarnos con nuestras cosas... Aún así yo siempre le dejaba bien claro que no quería tener una relación, y él, con cierto pesar, o terminaba aceptando.

Yo tomé conciencia de mi ruptura y entré en depresión; dejé de comer, adelgacé nueve kilos y estaba en estado de ansiedad durante todo el día. Él lo sabía y aún así, continuaba ayudándome e insistiéndome. Le había pedido distancia varias veces porque sentirle cerca me creaba más ansiedad, hasta que en navidad, hablé definitivamente con él para terminar aquello que teníamos. Él se enfadó bastante, pero al día siguiente lo aceptó con tranquilidad.

Durante estos cuatro meses, yo era consciente de que él, por motivos laborales, tenía que trabajar a diario con su ex novia, a la que había permitido formar parte importante de su empresa durante la relación. Sabía que se veían y sabía que él sentía humillación, rabia, desconsuelo, dolor y nostalgia por la situación, pero yo lo dejaba estar sin problemas porque en ese momento no me suponía ningún problema, ya que era muy consecuente con el tipo de relación que tenía con él. No sentía celos, no era una preocupación para mi, pero observaba muchos detalles que me evidenciaban que se encontraba en una fase de rabia profunda, provocada en gran parte por el egoísmo de ella.

Tras nuestra "separación" definitiva, a las semanas me pidió que nos viéramos, y yo accedí no pudiendo evitar volver al sexo con él
Y vuelta a empezar, con idas y venidas, inseguridad y falta de fe por mi parte, y una especie de "quiero y no puedo" por la suya, debido a la rabia que continuaba latente, si bien ya había roto toda la relación con su ex novia.
Llegó incluso a tener episodios románticos conmigo, presentándose bajo mi ventana en la madrugada para darme un regalo que no podía esperar, o reteniéndome con besos y pasión cuando quería distanciarme de él.

Aproveché un viaje de un mes que él hacía a su país para proponerle una distancia real, definitiva, un tiempo para reflexionar, en el que no habláramos y no nos dejáramos llevar por la atracción, para no tener expectativas el uno con el otro ni presiones. Él, con un poco de tristeza, lo aceptó y me respetó.

Estuvimos quince días sin hablar, hasta que él me escribió para decirme que me echaba de menos. Hablamos por skype, y derepente todo cambió: se le plantó una sonrisa inmutable en la cara, me hablaba como una persona enamorada, libre, ilusionada, me declaró su amor y sus ganas de estar definitivamente conmigo, de llegar pronto para no perder más tiempo y ser felices. Al escucharle, me dio un vuelco el corazón y me sentí enamorada, ya que había superado toda la ansiedad y la confusión por mi ruptura.
A su regreso todo fue perfecto: todo se había intensificado, le veía ansioso por escuchar que yo también le quería, comenzaba a soñar conmigo, me dijo que había superado lo de su ex novia y que sentía "amor" por mi. Entrecomillo la palabra "amor", porque es aquí donde comenzó mi grandísima confusión...

Pasaron los días, y yo también le decía que le quería, pues así lo sentía.
En una ocasión, insistió en escuchar de nuevo lo que yo sentía por él, y le dije "estoy enamorada de tí". Él se emocionó muchísimo, incluso se le escapó una lagrimita, me cogió las manos y me dijo con un tono profundo: "eso que me has dicho es tan hermoso que lo voy a cuidar como lo más valioso que tengo" . Yo, obviamente le pregunté: "¿y tú?..¿estás enamorado?" y él me dijo: "creo que sí... bueno, estoy seguro".... Todo esto con una sonrisa y con la misma expresión de placer y de felicidad que traía de su viaje. Yo, me quedé bastante chocada... no comprendía por qué titubeó, si el resto de su cuerpo me indicaba el más intenso enamoramiento...

No estaba conforme, pero él me dijo que estaba recomponiendo su concepto de enamoramiento debido a su experiencia anterior: si el enamoramiento le había hecho permitir un maltrato, no lo consideraba algo bueno. Me dijo que lo que sentía por mi era mayor, porque el enamoramiento es algo pasajero, fugaz, transitorio, un estado del cuerpo que no tiene que corresponder a un amor real, y que lo que él sentía por mi, era amor.
Yo no lo comprendía, pero seguidamente me decía. "¿si esto que vivo contigo no es estar enamorado, entonces qué es?"... Todo bajo un tono delicado, suave, tierno y adorable...

Terminé por aceptarlo, hasta que un día en una discusión derivada de unos comentarios míos sobre mi ex, comenzó a defenderse diciéndome que él ya no sentía nada por su ex novia, y que, a contrario de mi, no mantenía relación con ella. Se sentía celoso. Entonces me quedé más helada aún porque me dijo: "Ya no siento nada por ella, aunque la quisiera mucho y "estuviera enamorado", eso desapareció".
Yo entonces me pregunté lo siguiente: ¿cómo alguien que no sabe identificar el enamoramiento con una persona a la que dice y demuestra amar, es capaz de identificarlo en el pasado, si ya no sabe qué es el enamoramiento?... Después de eso me enfadé bastante, y le dije que no podía estar con él si no era capaz de afirmar con libertad que estaba enamorado de mi. Yo lo necesitaba.

Al día siguiente, me llamó para recuperar la relación. Me dijo que sentía un dolor en el pecho inmenso por la idea de perderme, me dijo que me amaba, que eso lo había sentido muy pocas veces. Me cogió la cara y me dijo: “estoy enamorado de ti, y no tengo miedo a decírtelo”

Durante los siguientes meses, la discusión sobre este término continuó, ya que seguía teniendo ciertos tabúes para expresarlo. Había algo que a mi me chirriaba, no veía justo tener que debatir el enamoramiento con la pareja de uno, lo veía incluso cruel.

Él me decía que le hacía feliz, que quería compartirlo todo conmigo, que había superado todas sus relaciones anteriores… Me propuso vivir juntos y a pesar de mi negativa continuó sin presionarme con ilusión.
También fui notando que él arrastraba ciertos miedos derivados de su experiencia anterior, los cuales comprendo porque, tras un acontecimiento así, lo extraño es que volviera a entregar todo su amor con confianza.

Actualmente vivimos juntos, me ha comprado un billete para ir a conocer a su familia, me integra en toda su vida y la dedica a mi, tenemos una relación hermosa, justa, proporcionada, en la que el sexo continúa siendo tan intenso o más que el primer día. Él me dice que es el mejor sexo que ha tenido nunca.

A pesar de todo lo bonito, su falta de confianza en el enamoramiento me tiene totalmente descolocada.
Comprendo que se pueda pasar del enamoramiento al amor más tranquilo, sosegado, pero…¿cómo amar directamente si haber experimentado previamente un enamoramiento intenso? Yo lo sentí al regreso de su viaje, cuando se lo dije, si bien era muy distinto al típico flechazo deslumbrante, pero no lo consideraba de menor intensidad.

Él me dice que conmigo vive un amor muy hermoso, porque no es obsesivo ni dependiente, es tranquilo, cómodo, donde él se siente agusto, se siente él mismo y lo disfruta. Dice que ha sentido y siente todos los síntomas corporales del enamoramiento, pero que no lo siente como algo cegador, constante y contínuo.
A mi todo esto me parece muy bonito, pero tengo muchísimas dudas al respecto.
¿cómo pudo sentir esos síntomas teniendo a la vez tal rabia por el abandono y el egoísmo de su ex novia?
¿qué clase de amor siente? ¿cómo puedes amar a alguien sin haber identificado el período de enamoramiento al estar bloqueado por un duelo?

A día de hoy, cada vez que me entra esta crisis,él lucha por mi y por explicármelo, sin caer en frases hechas ni en decirme lo que quiero escuchar.
Las veces que le he propuesto terminar la relación ha llorado como una magdalena, pero respetándome y sin intentar retenerme.
Día a día me da lo más bello que tiene y le veo feliz y plenamente entregado, pero… me baja excesivamente la autoestima sentir que durante un tiempo, aunque yo lo permitiera, fui una zona de confort en la que superar su ruptura, aunque luego se convirtiera en amor… Me duele porque no comprendo de dónde nace ese amor, si no hubo enamoramiento intenso y claramente identificado…

Yo soy de las que piensan que el enamoramiento es un estado permanente, que no constante, de sentimiento de autenticidad y exclusividad por otra persona, querer hacerle feliz y ser feliz con él o ella, admirarle y sentirle único, pero no aspiro a sentir mariposas y agitación a cada minuto.

¿creéis que está enamorado, sea lo que sea el dichoso enamoramiento? Él tiene 43 años y me afirma que a su edad se tienen las cosas muy claras y que sabe que está donde quiere estar, conmigo.

Siento todo el tostón, pero es algo que me preocupa en exceso y necesito ser precisa para comprenderme a mi misma, aunque nadie lo lea, a mi ya me ha servido.
Muchas gracias! Infinitas!
nueza
 
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Registrado: Mié, 30 Ene 2013, 22:56

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